8 semanas para lograr un cerebro mejor

Un estudio sobre meditación muestra cambios en áreas cerebrales asociadas con la atención y estrés

Participar en un programa de meditación en Atención Plena (Mindfulness) de ocho semanas de duración parece producir cambios mesurables en regiones del cerebro asociadas con la memoria, sentido de sí mismo, empatía y el estrés. En un estudio que aparecerá en el número de enero 2012 de la revista Psychiatry Research: Neuroimaging ,un equipo liderado por investigadores afiliados a Harvard en el Hospital General de Massachusetts (HGM) comunicó los resultados de su investigación, la primera en documentar los cambios producidos por la meditación en la materia gris del cerebro

"Aunque la práctica de la meditación está asociada a sensaciones de tranquilidad y relajación física, los que la practican siempre han afirmado que la meditación también proporciona beneficios cognitivos y psicológicos que persisten en el tiempo," comenta Sara Lazar, autora del estudio y profesora de Psicología de la Harvard Medical School. "Este estudio demuestra que algunas de estas mejoras de las que informa la gente que practica meditación, pueden deberse a cambios reales en la estructura del cerebro y no solo al hecho de que dedican un tiempo a relajarse”.

Estudios previos del grupo de Lazar y otros investigadores encontraron diferencias estructurales entre los cerebros de las personas experimentadas en la práctica de la meditación y de personas sin antecedentes de meditación, observando el engrosamiento de la corteza cerebral en áreas asociadas con la atención y la regulación emocional. Pero esas investigaciones no podía documentar que esas diferencias realmente fueran producidas por la meditación.
Para el estudio actual, se tomaron imágenes por resonancia magnética (RM) de la estructura del cerebro de los 16 participantes del estudio dos semanas antes y después de que realizaran el Programa de Reducción de Estrés basado en Mindfulness (MBSR) de 8 semanas en el Center for Mindfulness de la Universidad de Massachusetts.

Adicionalmente a las clases semanales que incluían práctica en meditación basada en Atención Plena (Mindfulness)- y que se centra en tomar consciencia de las sensaciones, sentimientos y pensamientos sin emitir juicios-, a los participantes se les proporcionaron grabaciones de audio con prácticas de meditación guiada y se les pedía que hicieran un seguimiento del tiempo que practicaban diariamente.
Paralelamente, se recogieron imágenes de resonancia magnética (RM) a un grupo control de no meditadores en los mismos intervalos de tiempo.


Los participantes del grupo de meditación informaron de un promedio de práctica diaria de ejercicios de Mindfulness de 27 minutos, y sus respuestas a los cuestionarios de atención indicaron mejoras significativas en comparación con las respuestas pre-participación.

El análisis de imágenes de resonancia magnética (RM), -que se centraron en las áreas asociadas a la meditación en estudios anteriores-, encontraron una mayor densidad de materia gris en el hipocampo, área clave para el aprendizaje y la memoria y también en estructuras asociadas con la autoconciencia, la compasión y la introspección.

La disminución del nivel de estrés del que informaban los participantes, fue también correlacionado con una menor densidad de materia gris en la amígdala, que es conocida por desempeñar un papel importante en la ansiedad y el estrés.
No se encontró ningún cambio en la ínsula, estructura asociada a la auto consciencia, y que había sido asociada a la meditación en estudios anteriores. Los autores sugieren que podría ser necesaria una práctica de meditación a largo plazo para producir cambios en esa zona del cerebro. Ninguno de estos cambios se encontraron en el grupo de control, indicando que no habían sido producidos simplemente por el paso del tiempo.

"Es fascinante ver la plasticidad del cerebro y que, por la práctica de meditación, podemos desempeñar un papel activo en el cambio del cerebro pudiendo aumentar nuestro bienestar y calidad de vida", dice

Britta Hölzel, primera autor del documento e investigadora del HGM y de la Universidad de Giessen, Alemania. "Otros estudios en diferentes poblaciones de pacientes han demostrado que la meditación produce mejoras significativas en una variedad de síntomas, y ahora estamos investigando los mecanismos subyacentes en el cerebro que facilitan este cambio."

 

Amishi Jha, un neurocientífico de la Universidad de Miami que investiga los efectos del entrenamiento en Mindfulness en personas en situaciones de alto estrés, dice, "estos resultados arrojan luz sobre los mecanismos de acción de los entrenamientos basados en mindfulness. Demuestran que no solo la experiencia subjetiva del estrés se puede reducir con un programa de entrenamiento de ocho semanas en Mindfulness, sino que este cambio vivencial se corresponde con los cambios estructurales en la amígdala, un hallazgo que abre puertas a muchas posibilidades para más investigaciones sobre el potencial de MBSR para proteger contra trastornos relacionados con el estrés, tales como trastorno de estrés postraumático." JAh no es uno de los autores de esta investigación.

James Carmody del Center for Mindfulness de la Universidad de Massachusetts Medical School es uno de los coautores del estudio, que fue apoyada por la National Institutes of Health, la British Broadcasting Company y el Mind and Life Institute.