Entrenar la atención para estimular la inteligencia y mejorar la conducta

La atención es un sistema de control del procesamiento de la información, compuesto por un conjunto de redes neuronales funcional y anatómicamente diferenciadas, que actúan de forma coordinada en la vida cotidiana.La existencia de estas redes neuronales se ha demostrado con numerosos estudios de neuroimagen, que han permitido analizar tareas cognitivas en términos de las áreas cerebrales que activan.

Las redes que componen el sistema atencional son tres:

  1. La red de orientación, que es la que se ocupa de dirigir la atención y seleccionar específicamente una información concreta entre múltiples estímulos.
  2. La red de alerta, que describe el estado de vigilancia y atención sostenida.
  3. La red ejecutiva, que tiene que ver con la planificación y la toma de decisiones, la detección de errores, las respuestas nuevas o no completamente aprendidas, las situaciones consideradas complicadas o peligrosas, la regulación de los pensamientos y las emociones y la inhibición de conductas habituales. Incluye también mecanismos de resolución de conflictosentre pensamientos, emociones y respuestas.

Aunque estas redes actúan de forma conjunta en la mayoría de las actividades cotidianas, se ha visto que difieren en su anatomía, en los circuitos cerebrales que activan y en el sistema de neurotransmisores que utilizan.A pesar de que las redes atencionales están parcialmente difinidas genéticamente, en su desarrollo también influyen factores sociales y culturales y se pueden mejorar con un entrenamiento adecuado, especialmetne la red ejecutiva. Diversos programas computerizados han demostrado su éxito tanto en niños como en adultos sanos y también en la rehabilitación de trastornos como el Deficit de Atención con hiperactividad (TDAH).Algunos de estos estudios que evidencian que la utilización de métodos de entrenamiento en atención mejoran las capacidades de concentración y la inteligencia en general, son los realizados por Sohlber, McLaughlin, Pavese, Heidrich & Posner 2000; Klinberg 2002; Shauler 2003.

Por otro lado, diversos estudios de entrenamiento en meditación con atención plena (Mindfulness), de 8 semanas de duración (siguiendo el programa diseñado por Kabat-Zinn para reducir el estrés (MBSR, Mindfulness-Based Stress Reduction) han reportado mejoría en las funciones ejecutivas de los participantes respecto a las puntuaciones iniciales (Lidi Zylowska et al.) y mejoras significativas en las funciones ejecutivas y en atención sostenida respecto a grupos control (Jha et al 2007), así como una mayor activación de la corteza cingulada anterior (estructura neuronal clave en las funciones ejecutivas).
Impresiona la gran transcendencia que tiene esta área de investigación por la capacidad del sistema atencional de influir en la práctica totalidad de áreas cerebrales, funciones cognitivas y regulación emocional, y el potencial que ello supone tanto en el ámbito terapéutico como educativo.

Entrenar la atención resulta, por tanto, crucial para estimular la inteligencia y regular afectos y conductas.