ESTRÉS – ANSIEDAD – DEPRESIÓN

Tratamientos eficaces y personalizados

La aplicación de los conocimientos científicos ha permitido el desarrollo de tratamientos altamente especializados, de los que se ha probado su eficacia en numerosos estudios clínicos bien controlados y que se someten a prueba constantemente. Estos tratamientos se conocen como técnicas empíricamente validadas.

 

En INSELF utilizamos las técnicas más avanzadas, basadas en evidencia clínica y científicamente validadas para tratar los problemas de estrés, ansiedad y los trastornos relacionados, como la gestión de la depresión. 

 

Ofrecemos tratamiento Cognitivo Conductual, técnicas basadas en Mindfulness y técnicas de Biofeedback. La aplicación se diseña de forma personalizada, para cubrir las necesidades de cada cliente individual, sean adultos o niños.

 

Las intervenciones con niños y adolescentes a menudo requieren de la participación de los padres o de la familia. 

 

 

Programas de reducción y gestión del estrés

El propósito es aprender a manejar adecuadamente el estrés y disminuir el grado en que nos hace sentir furiosos, con miedo o indefensos; nos impide dormir bien o nos produce dolor de cabeza, cuello mandíbula o espalda; nos conduce a hábitos como el uso excesivo de tabaco, alcohol o comida; o exacerba los problemas de salud y causa daños en nuestro cuerpo. 

En INSELF ofrecemos los enfoques que han demostrado ser útiles para disminuir los efectos perjudiciales del estrés: terapia cognitiva-conductual, técnicas de biofeedback y el programa de reducción del estrés basado en Mindfulness (MBSR).

Es una intervención global, cuerpo/mente, que va a ayudar a:

  • Pensar de forma más optimista
  • Equilibrar mejor el trabajo y la vida personal
  • Encontrar tiempo para hacer las cosas que realmente queremos hacer
  • Recuperar el sentido del humor
  • Establecer límites y mantener el control de la carga de trabajo
  • Establecer estrategias de autocuidado personal

 

Tratamiento de la ansiedad

¿Sientes que tu vida está fuera de control? ¿Te sientes inquieto/a e irritable? ¿Sientes que los pensamientos se agolpan en tu cabeza y te arrastran? 

Los trastornos de ansiedad son el principal problema de salud mental en adultos y niños. Aproximadamente un 10% de las personas sufren algún trastorno de ansiedad y se prevé que un 25% experimentará problemas importantes de ansiedad en algún momento de su vida. 

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es algo normal en los procesos humanos. La mayoría de las personas la experimenta en situaciones nuevas, difíciles o peligrosas. Si nuestro nivel de ansiedad aumenta, podemos notar los efectos en la frecuencia de latido de nuestro corazón, el sudor en las manos o sensaciones de nudo en el estómago o la garganta. En muchas ocasiones, un cierto nivel de ansiedad es normal y no necesita ser tratada. En otras ocasiones, al enfrentarnos con retos importantes (por ejemplo, al tener que hablar en público), podemos reducir su nivel con técnicas de relajación, o pensamientos positivos...etc. Sin embargo, para algunas personas la ansiedad es tan frecuente que se convierte en la forma normal de sentir y, aunque puede pasar desapercibida tanto para ellas como para quienes les rodean, las consecuencias son devastadoras, con efectos perjudiciales para la salud, las relaciones personales y la autoestima. 

¿Cuáles son los principales síntomas?

Los síntomas de ansiedad pueden clasificarse en 4 categorías: 

  • Emociones (miedo, tensión, excesiva preocupación, aprehensión, sentirse raro...)
  • Respuestas fisiológicas (palpitaciones, sudores, temblores, respiración entrecortada, opresión en el pecho, náuseas, problemas intestinales y/o de estómago, escalofríaos o sofocos, sensación de irrealidad, mareos, tensión muscular...)
  • Pensamientos (ideas de que algo malo puede suceder a uno mismo o a otros, pesadillas, dificultad de concentración, atención selectiva a los problemas, dificultad para tomar decisiones...)
  • Conductas (evitar la situación o personas temidas, necesidad de tranquilizadores -personas, objetos o conductas-, automedicación con sustancias, alcohol o comida, conductas compulsivas, rituales...)

¿En qué se diferencia del estrés?

Se suele creer que los trastornos de ansiedad son lo mismo que los problemas de estrés. La razón es que el estrés y la ansiedad comparten síntomas físicos, cognitivos, emocionales y de conducta. Sin embargo, se considera que existe un trastorno de ansiedad cuando los síntomas son excesivos y no se resuelven cuando las condiciones estresantes desaparecen. De la misma forma, si no se maneja bien el estrés, éste puede derivar en un trastorno de ansiedad.

¿Cómo tratar la ansiedad? 

No hay necesidad de sufrir crónicamente todos estos síntomas, cuando hay tratamientos que se han probado muy efectivos para el manejo de la ansiedad. 

Aunque la medicación es el método más rápido para reducir los síntomas, tienen numerosos efectos colaterales y consecuencias. Los medicamentos ayudan a las personas a sentirse mejor en el momento, pero generan dependencia y no solucionan el problema a medio-largo plazo. El uso de psicoterapia -combinada o no con tratamiento farmacológico-se considera el tratamiento más efectivo a largo plazo. 

Tradicionalmente se han venido utilizando dos tipos de psicoterapia para el tratamiento de los trastornos de ansiedad: la terapia cognitiva y la terapia conductual. En terapia cognitiva, el terapeuta ayuda al paciente a adaptar sus patrones de pensamiento problemático por otros más saludables. Por ejemplo, el terapeuta puede ayudar al paciente con ataques de pánico a prevenirlos o disminuir su intensidad enseñándole cómo aproximarse mentalmente a situaciones de ansiedad. En terapia conductual, el terapeuta ayudará al paciente a combatir los comportamientos no adecuados que conlleva la ansiedad. Estos dos enfoques terapéuticos son tan cercanos que normalmente se utilizan juntos con el nombre de terapia cognitivo-conductual. 

Un enfoque más actual que mejora los resultados terapéuticos en los trastornos de ansiedad es la utilización combinada de técnicas de Mindfulness con terapia cognitivo conductual, adaptándola a las situaciones personales de los pacientes. Este es el enfoque que utilizamos en INSELF, con terapeutas altamente cualificados en ambas técnicas y con gran experiencia en el trastorno.